Oslo, la paz y la violencia

No somos tan diferentes como creemos, hay algo que nos une, que no necesita idioma ni requiere jetlag, que como humanidad anhelamos y como artistas traducimos.

No somos tan diferentes como creemos, hay algo que nos une, que no necesita idioma ni requiere jetlag, que como humanidad anhelamos y como artistas traducimos.

Cómo llegué a Helsinki, una ciudad que me brindó, sin saber, la posibilidad de una reconciliación entre el arte y mi vida.