Helsinki y el arte

Cómo llegué a Helsinki, una ciudad que me brindó, sin saber, la posibilidad de una reconciliación entre el arte y mi vida.

Probablemente este viaje comenzó desde el momento en que el Señor Ramiro se enteró que estaría en Europa un tiempo largo y me ofreció un espacio en la galería que dirige en Helsinki; luego, cuando supo que estaba en Londres, donde él también había vivido me envió un mensaje con agenda artística adjunta de eventos, inauguraciones, galerías y exposiciones por visitar y atender.

Su correo responde a una relación profesional construida desde que nos conocimos en el 2015, gracias a una convocatoria de estímulos del distrito a la que me presenté y por la que él conoció mi trabajo, todavía ingenuo e incipiente. El Sr. Ramiro se acercó a mi en ese entonces para ofrecerme sus servicios, enseñarme el mundo del arte, guiar mi trabajo y exponerlo, pero pronto se iría del país precisamente hacia Finlandia, seguiríamos en contacto y cuando le comenté que viajaría estuvo pendiente de mi recorrido, me ofreció su hogar y guía en Helsinki para que incluyera a Finlandia en mi itinerario.

A su correo sobre que ver y visitar en Londres, además de todos los museos gratuitos que ya ofrece esa fantástica ciudad, yo le respondí:

Gracias, pero no pienso seguir intentando por ahí, es hora de escuchar la vida y darme cuenta que por ahí no fue, nunca tuve algo sólido y muchos proyectos y planes nunca llegaron a término, a veces ni comenzaron. Así que no sigo por ahí, hace parte de mi vida y de lo que soy pero ya no le meteré ganas, tiempo, energía, salud y dinero a ello, no me ha dado mucho.

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Vista desde Suomenlinna
helsinki
Plaza central de Helsinki

El respondió:

Gracias por el mensaje, en general entiendo la decisión de dejar el arte a un lado, tu tienes una experiencia profesional que te permitirá tener otras opciones, en general le digo a los artistas: «si tiene una opción profesional diferente a la artística, tómela sin dudar.», totalmente cierto, entonces estoy de acuerdo con dedicar los esfuerzos, energía y foco en otra disciplina.

A mi de da  mucha tristeza, por que tu eres una de las artistas más originales, talentosas y comprometidas que yo haya visto, sin embargo no seras la primera ni la ultima cuyo trabajo no es propiamente reconocido.

Siento que igual ya me había despedido hace mucho del arte expositivo aunque no se lo comunicara, había huido de mi hace rato y yo en su búsqueda, persiguiéndola con ojos vendados, había tropezado tanto que finalmente mis rodillas y manos raspadas ya no pudieron sanarse ni secar las lágrimas luego de tantos rechazos y frustraciones, hubo, finalmente, un límite que no quise cruzar, di la vuelta y me resigné. También siento, lamentablemente, que vivimos en una sociedad que nos presiona tanto a hacer lo que dice el cartón que aunque la vida nos diga de frente que todo nuestro potencial puede estar mejor en otro lado, que haberse creído la historia de definir tu vida con un pre-grado a tus 17 años es una obligación perpetua, que responder a las expectativas de los padres es obligatorio y esencial para sentirse alguien, entonces hay que caber y meterse a fuerza en los estándares de éxito que ellos tienen, que la sociedad tiene, aunque hiera, aunque duela, aunque se llore en silencio.

Un día me harté, me di cuenta que como el correo decía: no importa cuanto me esforcé, no se daba y decidí, finalmente por mi y para mi que quería ser feliz, dejar de compararme, de castigarme con palabras de rechazo, de preguntarme si había hecho lo suficiente o de que manera me había auto-saboteado; también soy consciente que estudié en una grieta difícil para las instituciones donde no nos enseñaron debidamente cómo vivir de ello, qué hacer, por donde comenzar, cómo moverse, cómo no doblarse ante estos escenarios, mantenerse constante, promover tu trabajo, generar otras formas de monetización e ingreso, creo que mis profesores tampoco sabían, para la gran mayoria su única entrada alterna era la academia y ahí no cabemos todos. Llegó esta era digital de la manera que la vivimos ahora y nadie estaba preparado, no sabíamos bien que venia, salimos indefensos a un nuevo mundo en donde se vende de otra manera.

El mensaje del señor Ramiro me hizo lloriquear, me arrugó fuerte el pecho y ató perfectamente un nudo francés en la garganta, una puntada de bordado que se hizo con una aguja fina que me atravesó, me hizo pensar en mi pasado, en las expectativas que un día tuve.

Helsinki
La vista desde la entrada a la biblioteca

Finalmente y como habíamos acordado llegué en Junio del 2024 a donde el Sr. Ramiro luego de un viaje en el que no sentí despegar el avión del cansancio que llevaba por la turbulenta salida del hogar de mi anfitrión en Estocolmo hacia el aeropuerto, me dormí al instante que me senté y me tuvieron que despertar al aterrizar. Él me recibe en la estación Hiekkaharju, dirección Helsingbors, linea P desde Lentoasema.

Ese mismo día luego de caminar un poco por la ciudad y arrastrar conmigo un cansancio extremo, como la vida es así de mágica, me entero que gracias a una coincidencia tendré apartamento para mi sola durante toda mi estadía en Helsinki, soy llevada allí, por la estación Malmi que es mucho más cerca al centro de la ciudad, es un primer piso con jardín, le cuento a R y a la familia que estoy bien y que tendré privacidad y silencio, algo que añoraba hace rato, desempaco y me acomodo:

el café, el molino, el aeropress,
las litografías para dedicarles un día,
la camiseta de pijama,
alguna ropa,
jabón y champú,
es mi hogar por varios días,
tengo unas plantas que debo cuidar.

Apartamento en Helsinki

No sabia bien qué esperar de Helsinki, no tenia planes o lista de lugares por visitar, comenzaba a sentir el peso del viaje, estaba dispuesta a dejarme llevar de la mano del sr. Ramiro y que me presentara su ciudad desde sus ojos de curador, pero no esperaba que luego del correo intercambiado me invitara a visitar las galerías de la ciudad, admito que tuve una pereza enorme de asistir, procrastiné hasta donde me fue posible, pero finalmente también pensé que la artista que vive en mi tenia genuina curiosidad, entonces acepté y nos fuimos de galerías. 

Un día por las galerias

En ese recorrido, sin saber, comenzaría mi reconciliación con lo que soy y llevo adentro, en una de las galerias conocí el trabajo de Jacob Hashimoto, cuando lo vi de lejos mi cerebro lo tradujo a textil, pero cuando me acerqué a la minuciosidad de la labor, el color que cortado en formas y puesto en capas se lee como un patrón, el montaje exhaustivo, planeado, detallado, entonces descubriría un trabajo con papel que me habla también de una labor obsesa traducida en algo tangible por medio de la repetición incansable de un gesto, ¿qué no es eso acaso el bordar o tejer?

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En la galería Anhava estaba expuesto el reciente trabajo de Antii Laitinen, su obra me dibuja una relación entre el ser humano y la naturaleza que suelen tener la mayoría de habitantes en estos países por sus condiciones sociales y económicas, pero él ha sabido traducir esa especial relación a unas intervenciones registradas en fotografía, es, otra vez, un gesto repetido, es dibujar con lo tangible, lo magnifico, lo grande y vivo de la naturaleza, es hermoso.

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Vitrina de la tienda galeria de Johanna Gullichsen

Entre galería y galería me doy cuenta de los textiles en la vitrina de Johanna Gullichsen, pero no está abierto, visitamos entonces la tienda Artek que he querido conocer por mi admiración a Aino Aalto, una visita para observar y dejarse llevar por las formas, objetos hermosos, sutiles y no, atemporales, textiles para todo uso, con patrones geométricos, jugando entre lineas, de colores neutros, todo lujoso y costoso. El verano nórdico me ha engañado y es tarde para la luz que hay afuera, es hora de descansar.

tienda Artek
Con el sr. Ramiro en la tienda Artek

Soumenlinna y Ucrania

Camino a Suomenlinna conocí a Maya, artista ucraniana, en mi diario de viaje escribí: “tiene una hija y están las dos en Helsinki, han vivido en Francia, cuando ella estudiaba allá, habla francés, ruso, inglés y claro, ucraniano. Es muy hermosa y sencilla” les deseo lo mejor, están en uno de los más bellos destinos de Europa para mi y no puedo ni imaginar las condiciones que las hicieron salir de su hogar, no existe, creo, mayor tristeza de patria que no poder volver, me cuenta por encima de la travesía y de la frágil condición de su país, me dice que quiere aprender finés y de su próxima exposición, no puedo sino desearle lo mejor junto a su hija.

picnic en soumenlinna
Picnic de verano en Soumennlina, Maya y su hija

Vuelvo, un día, a la tienda de Johanna Gullichsen pero otra vez esta cerrada, estoy demasiado temprano o muy tarde, me iré sin ver sus textiles pero reflexiono sobre la intención de ver o consumir textiles de otro lado cuando en Colombia tenemos tanta producción tradicional, autóctona y hermosa textil, ¿por qué consumir afuera cuando puedo ayudar en muchos aspectos comprando local? No me voy, eso si, sin una compra de señora: los famosos vasos de Aino Aalto en la tienda Ittala, como un regalo para mi próxima visita.

De Helsinki me llevo muchas cosas, incluidas unas tijeras Fiskars que son de hecho marca finlandesa, me hubiera encantado un libro de Molla Mills, pero mi maleta no daba más. Especialmente, me llevo los trabajos de dos personas que me reconcilian de alguna manera con el arte, hace un buen tiempo me cansé de ver objetos colgados sin ninguna maestría manual, llenos de simple y llano discurso, conceptual que llamaban, me harté de eso, yo quería ver manualidad, preciosura, como la pintura de los clásicos, no lejos de una pregunta, una reflexión, quería sentir el ejercicio de la labor al ver, así que no volví a visitar galerías, ahora me llevo la alegría de volver a ver al sr. Ramiro y que me haya insistido con ese recorrido.

Mi relación con el arte y por ende conmigo misma se esta sanando poco a poco, de ahí que siempre digo que soy artista, si me preguntan a que me dedico, inmediatamente digo: artista, de alguna manera me gusta desencajar a quien espera una respuesta seria pero también, en realidad soy artista, ello me es innegable y decido abrazarlo. Si me preguntan que soy, digo que soy una mujer feliz y creativa, quedan aún más desencajados, pero es mi manera de pelear contra esta sociedad que cree que un pre-grado es lo mismo que una carrera y que ser es lo mismo que hacer.

montaje de obra de jacob hashimoto
Montaje de la obra de Jacob Hashimoto, atrás su instalación en la galeria
patos entre bicicletas
Patos cruzando frente a la biblioteca

Helsinki, hermoso destino, donde los patos caminan seguros entre las bicicletas, con la biblioteca más hermosa, disponible, libre, gratuita que jamas haya visitado. Helsinki, la de los guardianes en la estación central, la del sauna Löyly donde me bañe en el mar báltico, gracias por recibirme como si fuera una más, con jardín para el yoga y el cafécito de las mañanas de INKA Paahtimo, tostado por una mujer peruana que conocí en el mercado gracias al señor Ramiro, gracias por el silencio que tanto añoraba, por darme rutina, descanso, compañía y hacerme ver con agradecimiento y amor hacia un pasado que tuve, gracias por tanto Helsinki.


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3 comentarios

  1. Muy hermosaaaa esta visita me encanta , es muy bueno leer estas historias donde encuentras tú vocación un abrazo

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