Tal vez fue el nombre de la canción, esa palabra textil de amarres, que trae a la cabeza hilos anudados, a veces rodeando el cuerpo, en otras ocasiones sujetando manos. De pronto fue escuchar a Juanes luego de tanto tiempo, la nostalgia de una época adolescente en su voz y ahora en esta canción con su ritmo pegajoso -en esta entrada no hablaré de algún aspecto musical porque de eso poco o nada sé- quiero hablar específicamente del video musical: AMÁRRAME , aunque vi muchos más de Mon Laferte, este en especial junto a la letra de la canción me hizo pensar en los nudos, las ataduras, la acción de atar y desatar, la trenza como en un tejido continuo largo, que lleva la fibra de un lado hacia otro, que alarga, que adorna, y que es a la final otro nudo.
Diseccionando el vídeo tal vez logre también desatar el nudo que es este mismo texto, la primera referencia que se me viene en mente y que encuentra par visual en el vídeo es este performance de Marina Abramovic y Ulay, su pareja de ese entonces.
Esa imagen me pregunta: ¿Cuáles son los nudos de la vida, los nudos que he atado, que yo misma a fuerza me he colgado? Creo que al igual que todos, he tenido nudos, me he hecho nudos a mi misma y a veces siento que he desatado otros en una suerte de maestría, con la palabra o con las manos, como quien desenreda la lana del tejido, me han entregado ovillos grandes de fibra gruesa y pesada que a modo de juego y en mera entrega he desatado muchas veces, incluso los he colgado como propios.
Su álbum que contiene esta canción se titula: La trenza y la imagino a ella escuchando a su abuela mientras ella la teje alguna de estas, la clásica de tres gajos, probablemente una más sofisticada como a una buena mexicana entre pelos negros, largos y gruesos, abundantes y exquisitos como quien posee una buena urdimbre para comenzar a tejer, la canción que da nombre al disco de hecho habla de este acto entre ellas y me hace pensar en las trenzas generacionales, que donadas sin ser tangibles y aún menos sin intención dañina, se heredan como una metáfora de la atadura y la carga de abuelas y madres, entonces me pregunto si ello me ha amarrado por una sucesión de nudos y fibras en algo no resuelto, no desenredado, si aún me falta por encontrar esa otra punta en mi ovillo.
Existen varias referencias textiles en el vídeo como las mujeres bailando en lento movimiento con enterizos de estampado leopardo y cubre rostros tejidos como los que dieron a conocer las famosas Pussy Riot, me gustaría pensar que Mon Laferte quiso unir dos referentes de activismo y arte, siendo indiscutible el trabajo de las Pussy paso a reflexionar sobre cuantas artistas han utilizado traje con estampado de leopardo en sus shows, portadas de discos, vídeos musicales, como identidad personal, como sello de fortaleza, cazadoras de si mismas, con fiereza indomable, no es gratuito que bailen, además, en provocativo movimiento con globos de papel plegado que abren y cierran como vulvas disponibles, en representación de un acto activista: ser agentes de su sexualidad. Ello me hace pensar en el nudo devenido de la educación judeo-cristiana recibida, el nudo de la culpa que parece todo un monstruo hecho de lana vellón, voluminoso y ya de su grandeza pesado, cada vez más pesado.
Hay claramente un nudo sexual enseñado, predicado, cerrado como los calzones de castidad antes usados, podría ser fácilmente un nudo en forma floral o una flor costumbrista bordada en nudo francés, algo similar a los bordados del vestido que viste ella acostada sobre las flores, en la camisa del señor, detalles que aparecen en pequeños momentos y me recuerdan que Mon Laferte ha sido famosa por vestir trajes bordados en algunos premios de la industria, virales han sido su traje mariachi portando además su panza de embarazo y su traje referente a las mujeres de la etnia zapoteca que habitan en el istmo de Tehuantepec. Y aunque me parece importante que vestir esas prendas suceda en otros escenarios, me divido entre el bordado a máquina o el bordado a mano, claro que creo aún más importante que el trabajo sea a mano o que tenga un gran porcentaje de este, pero para propósitos objetivos y no devenirme en discursos, solo anotaré que me parece simplemente importante que estos trajes salgan de su contexto y brinden discurso en la escena artística y mediática.
https://www.youtube.com/watch?v=-pmuYzo7p4I
El muñeco amarrado, el corsé, el envueltico, los cordones de zapato y mi mente de artista me provee los nudos de Olga de Amaral, que vi en una retrospectiva en el museo Mambo de Bogotá hace años, un nudo colgante de buen peso y color brillante llega a mi mente diseccionando este vídeo, ¿Cuál es mi nudo en la garganta, qué no he dicho, qué he callado, qué peso he guardado como una gran bola anudada, como una maraña, a veces indescifrable, muda e inoperante? ¿de qué nudo cuelgo, balanceándome y temiendo mi caída pero sin soltarlo, solo por inseguridad y miedo?
Por último llaman mi atención las faldas plisadas cortas que se mueven al ritmo de la música, en giros rápidos y medidos, sobre hermosas piernas paradas en tacones, como cubriendo de jónica manera dos columnas de poder, imponentes e importantes. Las faldas me recordaron la haute couture de Dior, cuando aún la gran Maria Grazia no llegaba, ya hace más de diez años y que claro, como toda colección de alta costura hablan por si solas en su hacer y la maestria manual que conllevan.
Me gusta que sea un vídeo del México rotulista, colorido, florido, que tenga en su corto tiempo todas estas referencias textiles, que sea el México lindo sin tener a Frida literalmente y que me haya hecho pensar sobre los nudos, los amarres, los tejidos trenzados y las fibras enredadas.